No empezó con la seda ni con el cuero fino. Todo empezó con la tela de una tienda de campaña.
En 1983, Miuccia Prada y su marido Patrizio Bertelli tomaron una medida calculada para reactivar el negocio familiar. Abrieron nuevas tiendas. Lanzaron una línea de zapatos en 1984. Pero el verdadero giro se produjo un año después.
Miuccia volvió a mirar sus bolsos Pocono de 1979. Al principio no se habían vendido bien. El material era nailon Pocono. Entonces se consideraba poco ortodoxo para los artículos de lujo. Fue duradero. Resistente al agua. Básicamente lo que usaste para tiendas de campaña militares.
Ella vio potencial donde otros vieron monotonía.
Ella modificó el diseño. Añadió una correa de cadena dorada. Estampó el logo triangular de la firma. Este logo eventualmente se convertiría en la marca más reconocida de la marca.
¿El resultado? Las ventas se dispararon.
Los bolsos fueron rápidamente acaparados por la élite de la moda. Jerry Hall, actriz y modelo, los lució. La tela poco ortodoxa se volvió elegante.
Pero el cambio no se debió sólo a los accesorios.
En 1988, Prada presentó su primera colección prêt-à-porter. La crítica lo aclamó. Esto marcó un cambio significativo de los pequeños artículos de cuero a la alta costura. Miuccia había transformado una marca tradicional en apuros en una potencia moderna. Ella demostró que la utilidad puede ser bella. Y que a veces, el futuro del lujo parece un impermeable.































