La modelo de Victoria’s Secret y Polo Ralph Lauren Bridget Malcolm se sincera sobre una lucha silenciosa compartida por muchos en la industria de la moda: una “guerra” interna a largo plazo con la imagen corporal. A través de una serie de publicaciones sinceras en Instagram y su blog personal, Malcolm detalló su viaje desde la insatisfacción corporal crónica hasta un esfuerzo consciente por recuperar su bienestar mental.
Rompiendo el ciclo de comparación
Durante más de una década, la relación de Malcolm con su yo físico estuvo dictada por expectativas externas. A pesar de mantener un físico que muchos considerarían en forma, reveló que con frecuencia le decían que necesitaba perder peso, un ciclo que ella describe como constante a lo largo de su carrera.
Para liberarse de este bucle psicológico, Malcolm tomó medidas drásticas para eliminar los “puntos de referencia” que alimentaban su ansiedad. Su proceso incluyó:
- Eliminando herramientas de medición: Descartó sus básculas y cintas métricas.
- Eliminación de desencadenantes visuales: Eliminó las “tomas de progreso” y las selfies del gimnasio.
- Limpiando el guardarropa: Se deshizo de la ropa de sus tallas más pequeñas para evitar comparar su yo actual con una versión pasada de su cuerpo.
- Fin del “control corporal”: Dejó el hábito compulsivo de controlar constantemente su apariencia en los espejos.
La dificultad de desaprender 12 años de condicionamiento
La transición a una mentalidad positiva para el cuerpo no ha sido un proceso fácil ni fluido. Malcolm describió la batalla mental como “dos pasos hacia adelante, uno y tres cuartos hacia atrás”, y señaló que incluso después de realizar cambios en el estilo de vida, la voz interna de la autocrítica sigue siendo persistente.
Destacó la dificultad de silenciar los pensamientos intrusivos que surgen al final del día: pensamientos que obsesionan con la ingesta calórica, los cambios en la dieta o la necesidad percibida de entrenar más duro. Esta lucha resalta una tendencia más amplia en las industrias del bienestar y la moda: la dificultad de desvincular la autoestima de métricas físicas como el peso o la talla de la ropa.
Una nueva definición de libertad
A pesar de los continuos obstáculos mentales, Malcolm informa de un cambio significativo en su estilo de vida y su forma de pensar. Ha avanzado hacia un enfoque más intuitivo de la salud, centrándose en comer sin culpa y negándose a permitir que su “talla de jeans” defina su valor.
“He aumentado de peso. Y eso me importa un carajo. Mi vida es mucho más que mi talla de jeans”.
Su transparencia ha resonado profundamente entre sus seguidores, provocando una ola de apoyo e historias compartidas sobre la vergüenza corporal y las presiones de mantener una estética específica.
Conclusión
El viaje de Bridget Malcolm ilustra que la positividad corporal es a menudo un proceso difícil y no lineal de desaprender años de condicionamiento social. Su historia sirve como recordatorio de que recuperar la propia identidad a partir de métricas físicas es un acto gradual de liberación.



































