La demencia afecta a aproximadamente 7 millones de estadounidenses, una cifra que se prevé se duplicará para 2060. Si bien los lapsos ocasionales de memoria son normales con la edad, el deterioro cognitivo significativo no lo es. Los expertos definen la demencia como un deterioro que altera la vida diaria: incapacidad para conducir por una ruta familiar, administrar las finanzas o realizar tareas rutinarias.
La demencia no es una sola enfermedad; es un término general que abarca afecciones como el Alzheimer, la demencia vascular y el Parkinson. Los síntomas físicos varían según el tipo, pero a menudo surgen junto con cambios cognitivos. Esto es lo que debe buscar:
1. Dificultad para caminar y problemas de equilibrio
La dificultad para caminar o mantener el equilibrio suele ser uno de los primeros signos físicos. El cerebro requiere una gran capacidad de procesamiento para coordinar el movimiento, integrando la información sensorial de los pies y la visión. Las caídas frecuentes o la marcha inestable pueden indicar un deterioro cognitivo temprano, aunque estos problemas también pueden deberse a otras causas como la artritis.
2. Cambios de postura y marcha arrastrada
La demencia con cuerpos de Lewy, una forma común, a menudo se manifiesta de formas físicas sutiles. Busque cambios en la postura, pasos arrastrados o una lentitud notable al caminar. Estos cambios no siempre son indicativos de demencia por sí solos, pero un patrón constante merece atención.
3. Alteración del sentido del olfato y del gusto
Los cambios inexplicables en la capacidad de oler o saborear pueden ser una señal de alerta, especialmente si no hay una causa conocida (como una enfermedad reciente). Los seres queridos podrían notarlo primero; por ejemplo, no oler la comida quemada. Este síntoma está particularmente relacionado con la demencia con cuerpos de Lewy.
4. Problemas para tragar
La dificultad para tragar alimentos o líquidos es un síntoma preocupante. La comida que “va por el tubo equivocado” puede provocar neumonía por aspiración, una complicación común en las últimas etapas de la demencia. Esto sucede cuando la saliva y las bacterias ingresan a los pulmones y causan una infección.
5. Problemas de control de la vejiga y los intestinos
A medida que avanza la demencia, puede surgir incontinencia o estreñimiento de nueva aparición. Estos problemas surgen de la degeneración de los nervios que afecta la función de la vejiga y los intestinos. Las afecciones relacionadas con el Parkinson pueden incluso preceder en años a otros síntomas de demencia.
6. Alteraciones del sueño
Los cambios en los patrones de sueño a menudo se pasan por alto, pero pueden ser significativos. El sueño inquieto, incluidos gritos, puñetazos o hablar durante el sueño (trastorno de conducta REM), puede aparecer años antes que otros síntomas.
Por qué es importante la detección temprana
Un diagnóstico precoz no es una cura, pero permite un mejor manejo de la enfermedad. Las investigaciones emergentes ofrecen tratamientos potenciales, y los biomarcadores en la sangre o el líquido cefalorraquídeo pueden ayudar a determinar el tipo específico de demencia para intervenciones específicas. Más importante aún, la conciencia temprana permite a las personas y a las familias planificar el futuro, incluidos los arreglos de atención y las decisiones financieras.
Si bien el 42% de los estadounidenses mayores de 55 años pueden desarrollar demencia, los factores del estilo de vida pueden mitigar el riesgo y retardar la progresión. Mantener un estilo de vida saludable es la mejor medida proactiva. Si usted o un ser querido experimenta síntomas preocupantes, es fundamental consultar a un médico.
