Los velocistas olímpicos revelan hábitos de bienestar sorprendentes: Lyles y Bromfield

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Los atletas de élite como Noah Lyles y Junelle Bromfield superan los límites físicos, pero sus rutinas de bienestar fuera de la competencia revelan peculiaridades humanas más identificables. La pareja, comprometida en 2024 después de conectarse por primera vez a través de las redes sociales en 2017, comparte una dinámica lúdica que se extiende a sus hábitos, desde ducharse hasta cocinar.

El debate sobre la ducha de 30 minutos

Según Bromfield, Lyles toma duchas notoriamente largas, a veces demorándose hasta que los espejos del baño se empañan por completo mientras navega por su teléfono. Lyles niega esto, afirmando que sus duchas nunca exceden los 10 minutos, enfatizando que son un ritual de relajación deliberado para aliviar el estrés. La discrepancia sugiere que incluso los velocistas de talla mundial no son inmunes a disfrutar de un tiempo libre.

Sueño y preferencias culinarias

La pareja también compite en broma sobre quién se duerme más rápido, y Bromfield admite que puede quedarse dormido al instante. Más concretamente, le aconseja a Lyles que evite cocinar por completo, una broma respaldada por su propia risa. Sin embargo, se dice que el rabo de toro jamaicano de Bromfield se ha convertido en el favorito de la familia, lo que demuestra cómo la comida puede unir incluso a las personas más competitivas.

Este alegre intercambio destaca que incluso en el pico de rendimiento deportivo, los atletas mantienen rutinas y preferencias cotidianas. El enfoque en la relajación, el sueño y las comidas compartidas subraya un lado humano a menudo eclipsado por los récords y la competencia.

Los hábitos de la pareja, aunque divertidos, refuerzan la idea de que el bienestar va más allá del entrenamiento físico. Una buena ducha, un sueño confortable y una comida casera pueden ser tan importantes para los atletas de élite como un acondicionamiento riguroso.