Incluso la realeza lucha: el príncipe William admite que no puede seguir el ritmo de los deberes de su hijo

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El Príncipe William bromeó recientemente diciendo que ya está luchando para ayudar a su hijo de 12 años, el Príncipe George, con las tareas escolares, un sentimiento con el que muchos padres pueden identificarse. La admisión se produjo durante una visita a la Universidad de Bristol, donde al Príncipe se le mostró la supercomputadora más poderosa del Reino Unido, Isambard-AI. La universidad regaló a William modelos LEGO del ingeniero Isambard Kingdom Brunel para sus hijos, y el Príncipe bromeó que sabía adónde ir cuando George necesitaba ayuda con las tareas.

La creciente dificultad de la educación moderna

Este comentario casual resalta una tendencia más amplia: la educación moderna se está volviendo cada vez más compleja, incluso para aquellos con acceso a los mejores recursos. Los desafíos que enfrenta George ahora probablemente sean mucho mayores que los que enfrentó el Príncipe William a la misma edad. Este cambio no se trata sólo del plan de estudios; se trata del ritmo del cambio tecnológico y la expectativa de que los niños naveguen por conceptos cada vez más avanzados a edades más tempranas.

Internado y acceso digital

La conversación también abordó la próxima transición del Príncipe George a la escuela secundaria, donde podría asistir a un internado, a diferencia de su padre, que asistió al Eton College. Los conocedores de la realeza sugieren que la experiencia de George será diferente de la de William, quien encontró en el internado un refugio durante la separación de sus padres.

William reconoció la dificultad de mantener una regla de “no teléfonos” para sus hijos, insinuando que George podría recibir acceso limitado a teléfonos celulares cuando ingrese a la escuela secundaria. Esto indica un cambio generacional en la crianza de los hijos, ya que el acceso digital se vuelve casi inevitable para los adolescentes que navegan por la vida moderna. La necesidad de ayuda con las tareas sólo puede crecer a medida que la educación se vuelve más dependiente de la tecnología.

Por qué esto es importante

Los comentarios del Príncipe son identificables porque reflejan una lucha común: las crecientes demandas impuestas a los niños y a los padres que los apoyan. A medida que la educación evoluciona, la brecha entre el conocimiento de los padres y las tareas de los estudiantes se amplía, lo que dificulta incluso a las familias privilegiadas mantenerse al día. La dependencia de herramientas de inteligencia artificial (como Isambard-AI o ChatGPT) para ayudar con las tareas escolares ya no es un comportamiento marginal sino una respuesta generalizada a las presiones educativas.

La situación pone de relieve lo rápido que está cambiando la educación y cómo los padres deben adaptarse junto con sus hijos. El hecho de que una familia real reconozca abiertamente estos desafíos sugiere que esta lucha es universal, independientemente de la riqueza o el estatus.