Las clases de fitness grupales son una forma popular de mantenerse activo, pero disfrutarlas requiere algo más que simplemente presentarse. El respeto por los instructores y los demás participantes es crucial, y no ser considerado puede alterar la experiencia para todos. Los expertos están de acuerdo: el fitness grupal es “tiempo para nosotros”, no “tiempo para mí”, y actuar en consecuencia marca una diferencia significativa.
Fallos comunes de cortesía
Una de las mayores ofensas es llegar tarde. Interrumpir el flujo de la clase ingresando a mitad de la sesión es de mala educación y, a veces, los estudios lo prohíben explícitamente. Si debe salir temprano, tome un lugar cerca de la puerta para minimizar las distracciones. De manera similar, evite socializar durante mucho tiempo durante la clase; guarde conversaciones para antes o después del entrenamiento.
Otro problema es el acaparamiento de recursos. No llenes una botella de agua de gran tamaño si no vas a beberla toda, especialmente mientras otros esperan en la fila. Mantenga los teléfonos en silencio (o mejor aún, guárdelos) para evitar interrupciones discordantes.
Respetando el espacio y los límites
El espacio personal también es clave. No guarde espacios para amigos que llegan tarde; alguien más podría perderse una buena ubicación. Monopolizar el tiempo del instructor con excesivas preguntas personales es desconsiderado; recuerda, es una clase grupal, no una sesión privada. Los gruñidos excesivos, la sudoración en equipos compartidos o llevar bolsas innecesarias a estudios abarrotados también perturban a los demás.
La higiene del equipo es importante. Siempre limpie los tapetes o las máquinas después de su uso, a menos que se le indique lo contrario. Los estudios dependen de esto para mantener la limpieza para las clases posteriores.
Comportamiento consciente: qué no usar y cómo moverse
Sea consciente de los mensajes que envía, incluso de forma pasiva. Evite usar ropa deportiva con lemas ofensivos (racistas, homofóbicos o imágenes insensibles). De igual forma, siga las indicaciones del instructor; Si quieres hacer samba en lugar de yoga, es posible que te convenga mejor una clase diferente. Las personas detrás de ti seguirán tu ejemplo.
Fomentando la inclusión
Por último, sea solidario, no crítico. Los cuerpos vienen en todas las formas y tamaños, y los niveles de condición física varían. Extienda amabilidad a los recién llegados que tienen dificultades para encontrar equipos o comprender instrucciones. El fitness grupal debe ser inclusivo, no exclusivo.
En última instancia, la buena etiqueta se reduce a una simple consideración. Al ser consciente de sus acciones y respetar el espacio de los demás, ayuda a garantizar que todos puedan disfrutar de una experiencia de entrenamiento positiva y productiva.
